REPUDIO
El año pasado, 25 madres mataron a sus hijos en Colombia
El filicidio, un crimen horrendo, mucho más frecuente de lo que se cree
—En el 2008 fue la muerte de Luis, a quien su padre mandó secuestrar y luego asesinar • La semana pasada fue el homicidio del pequeño Esteban a manos de su propia madre.
Ximena Velasco, 21 JUN 2009. BOGOTÁ Colombia | Colprensa / El País co
Sólo tuvo nombre al momento de su sepelio, cuando sus vecinos le pusieron María, cinco días después de que su propia madre la ahorcara. Ese es el trágico desenlace de una historia que ha estremecido a los habitantes de Samaná, Caldas, pero que es desconocida para el resto del país y permanece en la impunidad.
“Apenas nació María, el pasado 30 de marzo, fue ahorcada por su propia madre con el cordón umbilical, causándole, incluso, fracturas en uno de sus brazos”, relató una vecina que conoció de cerca el caso. El cadáver fue encontrado cinco días después debajo de la cama de la presunta asesina, envuelto en un periódico y una sábana.
Pese al macabro descubrimiento la mujer, de 23 años y ex docente de una escuela de Caldas, sigue caminando, como si nada hubiera pasado, por las calles de Samaná, porque la investigación aún está en la etapa preliminar.
Casos como este ocurren a diario en Colombia. Muchos de ellos ni siquiera se hacen públicos, al punto que el subregistro alcanza un 80% calculan las autoridades.
Dos meses después del homicidio de María, que pasó inadvertido en los medios, ocurrió el del recién nacido Esteban Alejandro Mosquera en Piedecuesta, Santander, cometido por su propia madre. Este se convirtió en noticia nacional porque medió un denuncio previo de desaparición.
Estos dos ejemplos son parte de un grupo de más de 20 casos de menores de 14 años asesinados en lo que va del 2009 por sus propios padres u otros familiares cercanos, y de un total de 229 jóvenes muertos de manera violenta hasta abril, de acuerdo con las cifras entregadas por Medicina Legal.
Basada en esos datos, la concejala de Bogotá Gilma Jiménez, impulsora del referendo de cadena perpetua para agresores de niños, refrenda su voz de alerta por la gravedad del problema. Según ella, el registro histórico en Colombia es de casi 2.000 menores asesinados cada año, es decir más casi siete cada día.
La cifra puede ser, incluso, mayor, si se tiene en cuenta el subregistro que se produce porque muchos de los crímenes de este tipo no son denunciados ante las autoridades. “Lo más cruel e inaceptable es que cada día mueren menores en todas las regiones, zonas rurales, urbanas, es decir, por todos lados”, señaló Jiménez.
Las cifras del horror
De los 20 casos de menores de los que se sospecha que un familiar cercano fue el homicida, nueve están en una etapa avanzada de investigación por las autoridades, sin embargo, en la mayoría de estos crímenes ni siquiera se han capturado a los presuntos culpables.
Para medir la magnitud de este flagelo basta decir que, en los primeros quince días del año, 36 menores de edad murieron de forma violenta, de los cuales 10 eran menores de 14 años (se investigan cuatro denuncias por asesinato) y 5, menores de 4 años.
Entre estos escalofriantes hechos está el de Andrés F. C., de once años de edad, asesinado en Andalucía, Valle, al parecer por uno de sus primos. Este niño fue encontrado muerto el 10 de enero, cuando su mamá lo buscaba desesperada. Otra víctima en el mismo mes fue Laura D., de nueve meses, en San Juan de Arama, Meta, quien al parecer fue víctima de los golpes de su padrastro. Qué decir del asesinato de Érika S., de dos años, en Soledad, Atlántico, causado por los golpes que presuntamente le dieron su mamá y su padrastro; o del de Daniela, también de dos años, quien murió en Bogotá a causa de múltiples golpes.
ElPAISco
___
PS
RELACIONADO
Vigilia esta noche contra el maltrato de menores
Prensa Asociada · jueves, 25 de junio de 2009. Guaynabo, Puerto Rico (PRIMERA HORA)
Con velas blancas alrededor de los columpios del Parque Central de San Juan se realizará hoy, jueves, una vigilia contra el maltrato de menores.
"Esto como un acto simbólico que dramatiza los espacios que debieran ocupar y disfrutar los niños que ya no están porque han muerto o están sufriendo víctimas del maltrato y la violencia", expresó Yadira Pizarro, directora ejecutiva de la organización Escape.
La actividad, que tendrá lugar en el área conocida como el Parque de los Niños, iniciará a las 7:00 de la noche del jueves con una reflexión y culminará a las 7:00 de la mañana del viernes con un acto ecuménico.
Pizarro señaló que la vigilia será un llamado a todos los sectores para que traduzcan sus preocupaciones en acciones concretas e inmediatas a favor de los niños y sus familias.
Destacó que en los medios de comunicación se han reseñado los asesinatos de 22 niños y adolescentes, así como los actos de maltrato contra otros 42 menores.
"Lo peor de esto es que sabemos que son muchos más los que no se han reportado", sostuvo.
A su juicio, los niños están pagando el precio más alto al convertirse en las víctimas finales de la crisis económica.
"De nada servirá buscar soluciones al problema económico, a la protección del ambiente, a desarrollar alianzas, a elevar monumentos, si los que verdaderamente se beneficiarán están muriendo o están siendo marcados de por vida por la violencia en sus hogares y en la comunidad", apuntó.
PH
El año pasado, 25 madres mataron a sus hijos en Colombia
El filicidio, un crimen horrendo, mucho más frecuente de lo que se cree
—En el 2008 fue la muerte de Luis, a quien su padre mandó secuestrar y luego asesinar • La semana pasada fue el homicidio del pequeño Esteban a manos de su propia madre. Ximena Velasco, 21 JUN 2009. BOGOTÁ Colombia | Colprensa / El País co
Sólo tuvo nombre al momento de su sepelio, cuando sus vecinos le pusieron María, cinco días después de que su propia madre la ahorcara. Ese es el trágico desenlace de una historia que ha estremecido a los habitantes de Samaná, Caldas, pero que es desconocida para el resto del país y permanece en la impunidad.
“Apenas nació María, el pasado 30 de marzo, fue ahorcada por su propia madre con el cordón umbilical, causándole, incluso, fracturas en uno de sus brazos”, relató una vecina que conoció de cerca el caso. El cadáver fue encontrado cinco días después debajo de la cama de la presunta asesina, envuelto en un periódico y una sábana.
Pese al macabro descubrimiento la mujer, de 23 años y ex docente de una escuela de Caldas, sigue caminando, como si nada hubiera pasado, por las calles de Samaná, porque la investigación aún está en la etapa preliminar.
Casos como este ocurren a diario en Colombia. Muchos de ellos ni siquiera se hacen públicos, al punto que el subregistro alcanza un 80% calculan las autoridades.
Dos meses después del homicidio de María, que pasó inadvertido en los medios, ocurrió el del recién nacido Esteban Alejandro Mosquera en Piedecuesta, Santander, cometido por su propia madre. Este se convirtió en noticia nacional porque medió un denuncio previo de desaparición.
Estos dos ejemplos son parte de un grupo de más de 20 casos de menores de 14 años asesinados en lo que va del 2009 por sus propios padres u otros familiares cercanos, y de un total de 229 jóvenes muertos de manera violenta hasta abril, de acuerdo con las cifras entregadas por Medicina Legal.
Basada en esos datos, la concejala de Bogotá Gilma Jiménez, impulsora del referendo de cadena perpetua para agresores de niños, refrenda su voz de alerta por la gravedad del problema. Según ella, el registro histórico en Colombia es de casi 2.000 menores asesinados cada año, es decir más casi siete cada día.
La cifra puede ser, incluso, mayor, si se tiene en cuenta el subregistro que se produce porque muchos de los crímenes de este tipo no son denunciados ante las autoridades. “Lo más cruel e inaceptable es que cada día mueren menores en todas las regiones, zonas rurales, urbanas, es decir, por todos lados”, señaló Jiménez.
Las cifras del horror
De los 20 casos de menores de los que se sospecha que un familiar cercano fue el homicida, nueve están en una etapa avanzada de investigación por las autoridades, sin embargo, en la mayoría de estos crímenes ni siquiera se han capturado a los presuntos culpables.
Para medir la magnitud de este flagelo basta decir que, en los primeros quince días del año, 36 menores de edad murieron de forma violenta, de los cuales 10 eran menores de 14 años (se investigan cuatro denuncias por asesinato) y 5, menores de 4 años.
Entre estos escalofriantes hechos está el de Andrés F. C., de once años de edad, asesinado en Andalucía, Valle, al parecer por uno de sus primos. Este niño fue encontrado muerto el 10 de enero, cuando su mamá lo buscaba desesperada. Otra víctima en el mismo mes fue Laura D., de nueve meses, en San Juan de Arama, Meta, quien al parecer fue víctima de los golpes de su padrastro. Qué decir del asesinato de Érika S., de dos años, en Soledad, Atlántico, causado por los golpes que presuntamente le dieron su mamá y su padrastro; o del de Daniela, también de dos años, quien murió en Bogotá a causa de múltiples golpes.
ElPAISco
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PS
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Pizarro señaló que la vigilia será un llamado a todos los sectores para que traduzcan sus preocupaciones en acciones concretas e inmediatas a favor de los niños y sus familias.
Destacó que en los medios de comunicación se han reseñado los asesinatos de 22 niños y adolescentes, así como los actos de maltrato contra otros 42 menores.
"Lo peor de esto es que sabemos que son muchos más los que no se han reportado", sostuvo.
A su juicio, los niños están pagando el precio más alto al convertirse en las víctimas finales de la crisis económica.
"De nada servirá buscar soluciones al problema económico, a la protección del ambiente, a desarrollar alianzas, a elevar monumentos, si los que verdaderamente se beneficiarán están muriendo o están siendo marcados de por vida por la violencia en sus hogares y en la comunidad", apuntó.
PH







