Cada vez más adolescentes intercambian imágenes eróticas de ellos mismos por teléfono móvil, lo que los expone al acoso de sus pares
↓ ¿Un juego de niños?
LONDRES 05-08-2009 (Reuters)
Un número cada vez mayor de adolescentes británicos está intercambiando imágenes de contenido sexual explícito sobre ellos mismos mediante el teléfono móvil, lo que les expone al 'bullying' y a ser víctimas de sus amigos, dijeron el martes la policía y una organización de protección infantil.
La práctica, conocida como sexting, también ha dado lugar a que imágenes de niños sean colgadas en páginas de internet usadas por pedófilos, según el Centro de Explotación Infantil y Protección Online de Reino Unido (CEOP, por su sigla en inglés).
"Estamos recibiendo un número cada vez mayor de denuncias de la opinión pública, tanto de niños como de padres, preocupados por este tipo de comportamiento", dijo Helen Penn, responsable de educación de CEOP, un organismo de cumplimiento de la ley vinculado con la policía británica.
"Hemos visto un incremento en el número de niños que producen imágenes sexuales de ellos mismos, y como resultado estamos viendo que la exploración sexual normal de los niños se está trasladando al ámbito público", dijo a Reuters.
Penn indicó que los avances tecnológicos en los móviles, incluido el 'bluetooth', y la capacidad de colocar una foto o un vídeo en Internet a golpe de clic, estaban haciendo que la práctica se extendiera con consecuencias no previstas.
"Si la relación se rompe o alguien encuentra ese teléfono, la imagen puede terminar en una web, un red social como Facebook, o incluso en manos equivocadas, como ya ha ocurrido, y acabar al alcance de un pedófilo", dijo Penn.
Una encuesta a 2.000 jóvenes publicada el martes por la organización de protección infantil Beatbullying mostró que más de un tercio de los adolescentes de entre 11 y 18 años ha recibido algún mensaje o email con contenido sexual explícito.
También detectó que el 70 por ciento de los jóvenes sabía quien había enviado el mensaje.
La directora ejecutiva de Beatbullying, Emma-Jane Cross, dijo que sería importante que padres y colegios se dieran cuenta del crecimiento de un fenómeno que está documentado en Estados Unidos y Australia, pero es relativamente desconocido en Reino Unido.
Las chicas son particularmente vulnerables, dice la organización, con pruebas que muestran que sus novios las intimidan para que se tomen fotos y las compartan.
Helen Penn dijo que otra clave que había sido pasada por alto es que los programas que contenían o distribuían imágenes de menores de 18 años podrían ser ilegales.
Un estudio de 70 adolescentes de entre 11 y 16 años por parte del grupo de expertos sobre jóvenes de CEOP mostró que casi todos los encuestados no tenían ni idea de que colgar o distribuir imágenes podría estar transgrediendo la ley de Delitos Sexuales de 2003.
"Obviamente la ley no se creó para perseguir a los niños. Se creó contra los adultos que distribuyen este tipo de imágenes... pero si ellos (los niños) lo están haciendo maliciosamente, hay evidencias para comprobar si hay (un tipo de) abuso sexual", dijo Penn.
ECOd CADENA SER
Diariamente se reciben llamadas de acoso debido a imágenes comprometidas
Los peligros del 'sexting': acoso mediante el tráfico de fotografías íntimas
Según la policía británica, un preocupante número de adolescentes en el Reino Unido intercambia a través de teléfonos móviles o internet fotos íntimas o sexualmente explícitas, en una actividad conocida como 'sexting'.· Uno de cada cuatro menores de edades comprendidas entre los 11 y los 18 años ha recibido un mensaje de sexo en su teléfono o por correo electrónico
· Emma-Jane Cross asegura que es importante que padres e institutos entiendan que el 'sexting' está en auge, para así poder evitar la intimidación escolar
· Algunas niñas son acosadas para que se tomen fotos explícitas y luego las compartan. Además, un tercio de los jóvenes ha participado en chats de contenido sexual
LONDRES 06-08-2009 (BBC /noticias.TERRA)
El Centro contra la Explotación Infantil en Internet (CEOP) informó que diariamente recibe llamadas de acoso a adolescentes después de que alguna de sus fotos (en principio privadas) se pone en circulación. Algunas de las imágenes han terminado en foros frecuentados por pederastas.
Por su parte, Beatbullying, organización benéfica que lucha contra la intimidación escolar, uno de cada cuatro menores de edades comprendidas entre los 11 y los 18 años ha recibido un mensaje de sexo en su teléfono o por correo electrónico.
La investigación
La organización realizó una encuesta entre 2.094 jóvenes en Inglaterra. El 23% de los 'sexting' fueron enviados por novios o novias, el 45% de estos mensajes se recibieron a través de amigos y el 2% de adultos.¿100% seguro?
Helen Penn, de CEOP, dijo que la policía cada vez está más preocupada sobre cómo "las personas pierden el control de sus fotos"."Cada vez tenemos más noticias de adolescentes intimidados (por sus compañeros de clase). Se les llama por nombres y se cuelgan las fotos al frente de toda la escuela", agregó.
"Podemos entender por qué los adolescentes quieren enviar estas imágenes entre ellos. Pero deben confiar 100% en la persona a quien se las envían. Incluso así, ¿qué pasa si los amigos prestan el teléfono o se pierde en alguna parte?", pregunta Penn.
Emma-Jane Cross, directora de Beatbullying, dijo que es importante que padres e institutos entiendan que el 'sexting' está en auge, para así poder evitar la intimidación escolar.
Según la organización, algunas niñas son acosadas para que se tomen fotos explícitas y luego las compartan. Además, un tercio de los jóvenes ha participado en chats de contenido sexual.
El ejemplo: un "infierno"
Una joven de 16 años, que llamaremos Alex, contó cómo su vida se convirtió en un "infierno" después de que le enviara a su novio un video íntimo. "Él dejó el teléfono móvil a un lado y sus amigos lo cogieron".El video fue distribuido en todo el colegio e institutos vecinos, lo que obligó a Alex a ausentarse de clases durante un tiempo.
"Cuando regresé era un infierno", recuerda. "Nunca he podido superarlo. Gente a la que nunca he conocido todavía me grita y me insulta. Ha sido la mejor lección, sencillamente no lo volveré a hacer".
El otro lado: "¿porqué no hacerlo?"
Sin embargo otra adolescente dijo que no hay nada de malo en los 'sexting'. "Envío fotos todo el tiempo. Si te sientes cómoda con tu cuerpo ¿porqué no hacerlo?".De hecho, en un popular programa de Radio 1 de la BBC (la emisora dirigida a un público joven), la mayoría de quienes que participaron llamando, enviando correos o mensajes de texto, dijeron que la policía no debía intervenir y que las personas deberían poder enviar lo que quisieran a través de sus teléfonos móviles.
Penado
En teoría, los adolescentes podrían ser arrestados por tomar fotos de ellos desnudos, de sus parejas o amigos.A pesar de que en el Reino Unido es legal mantener relaciones sexuales a partir de los 16 años, es ilegal tomar o compartir fotos "indecentes" cualquier persona que tenga menos de 18 años.
Helen Penn aclara que en la práctica es poco probable que la policía británica se involucre en un caso consensuado de 'sexting' porque no sería de interés público, a pesar de que en Estados Unidos y Australia las autoridades sí han procesado a adolescentes con fotos explícitas en sus móviles o correos.
Pero si se descubre que a partir del 'sexting' hay abuso sexual, entonces las autoridades actuarían.
"Cuando la policía se encarga de este tipo de ofensas, ellos toman todo el contexto. Esto quiere decir que si dos jóvenes de 17 años mantienen una relación de mutuo acuerdo, probablemente no actuaría. Pero investigaría a la gente a la que se le ha enviado esas imágenes y si las conservan", aclara Penn.
terra /Por cortesía de BBC Mundo
Enlaces
El CEOP
La organización Beatbullying
Emma-Jane Cross, ganadora en 2005 del Charity Award
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PS
´Sexting´, ¿un juego de niños?
Fotografiarse con el móvil en actitud erótica y enviar las imágenes a los amigos es la nueva diversión entre los adolescentes, locos por el sexo y las nuevas tecnologías.
— El envío de imágenes ´picantes´ entre jovenes está cada vez más generalizado
POR CRISTINA LAMAGRANDE, 09-08-2009 VALENCIA (LA OPINION de Málaga)
Diversión al desnudo. Nunca mejor dicho cuando se habla de ‘sexting’. Fotografiarse, grabarse y distribuir esta información a través del móvil o internet es la nueva forma de divertimento de jóvenes de todo el mundo. Y es que, este fenómeno mezcla dos factores explosivos: adolescentes y nuevas tecnologías.
Las cámaras web, los móviles de tercera generación y la expansión de internet a todos los hogares ha supuesto una fácil accesibilidad, a niños y no tan niños, a toda clase de contenidos altamente sexuales. Parece que desnudarse esté de moda en las redes sociales. Es por esto, por lo que esta nueva forma de entretenimiento ha abierto un debate muy polémico entre sociólogos, psicólogos, pedagogos, padres y abogados de todo el mundo. ¿Se trata sencillamente de una travesura, de un juego adolescente o se podría considerar algo tan serio como pornografía infantil? Fue a raíz de este conflicto cuando la organización no gubernamental de Prevención de Embarazos Imprevistos entre Adolescentes ha estudiado este fenómeno, preocupada por el hecho de que un 20 por ciento de los jóvenes de entre 13 y 17 años haya mandado alguna vez una imagen o vídeo suyo estando desnudo o semidesnudo. En la mayoría de los casos esta acción no tiene una motivación fundada, sino que simplemente se hace por diversión o como táctica para ligar con otros adolescentes.
Responsabilidades. Pero esta inconsciencia puede salir cara. El fenómeno es tan novedoso que existen incluso lagunas legales. Uno de los problemas al que se enfrentan las autoridades es determinar quién es el responsable cuando el envío del mensaje o la foto en cuestión se hace sin consentimiento.
Sin embargo, tal y como informó Arturo Canalda, trabajador del departamento jurídico de la Asociación de Defensores del Menor, “el peligro viene cuando estas imágenes saltan del entorno privado y pasan de móvil en móvil o bien a través de internet”. “Estas actuaciones –añade– pueden tener como consecuencia el acoso psicológico informático entre los jóvenes”.
Pero tampoco los problemas acaban aquí, ya que, otra de las grandes preocupaciones de las autoridades, aunque con implicaciones no tan públicas, es la pornografía infantil. “No hay problema cuando son dos chicos los que practican ‘sexting’ voluntaria y libremente”.
El ‘sexting’ es “una actividad totalmente lícita. Además, no se trata de relaciones sexuales propiamente dichas, por lo que no podría constar como ilegalidad. El conflicto estalla cuando existe la intervención de un adulto, en la publicación de estas imágenes o en la falta de libertad a la hora de grabarlas”, remarcó Canalda.
No obstante, son muchos los que defienden el ‘sexting’. “Es mi intimidad con mi pareja, eso no hace daño a nadie, y yo puedo fotografiar lo que quiera y compartirlo con quien quiera”, asegura Carlos, de 22 años. Y es que, como este joven, son muchos los que comparten fotos o vídeos de contenido altamente sexual con sus parejas. “Muchas veces la idea salía de mí, pero ellas estaban totalmente conformes y sé que les gustaba porque ellas lo decían”.
El fenómeno va en aumento. Su alcance entre los adolescentes sube como la espuma. Por eso empiezan a tomarse medidas. En España, Pantallas Amigas (iniciativa para la promoción del uso seguro y saludable de internet y móviles por parte de los jóvenes), ha creado la página web ‘www.sexting.es’ para alertar del fenómeno y ayudar a prevenirlo.
Pero las autoridades advierten que la mejor forma de prevención es dar pautas de educación, que no de prohibición, a los niños y adolescentes. Y aseguran que una función de control, siempre sin excesos, de los padres sobre los críos podría ahorrar muchos sustos.
Las terribles consecuencias de una práctica de moda
Aunque la práctica del ‘sexting’ conlleva posibles riesgos, habría que matizar que no todos los mensajes de este tipo acaban generando consecuencias negativas. Una imagen tomada consentidamente y distribuida de forma controlada no tiene por qué causar problemas si hablamos de personas adultas. Eso sí, cuando intervienen menores de edad en algún punto de la cadena, el asunto se complica.
Por ejemplo, si entre menores y de forma consentida se intercambian sus fotografías explícitas, podría hablarse de ilícitos como creación, posesión y distribución de pornografía infantil. Y si un adulto envía a un menor una imagen propia, habría que referirse al caso en términos de corrupción de menores. Como puede verse, son muchas las posibles combinaciones y resulta fundamental la importancia de cada uno de los parámetros que intervienen. Todos estos factores pueden influir tanto en el daño potencial que sufra la persona protagonista de la imagen como en las responsabilidades de quienes, de una u otra manera, participan en el proceso.
El daño más profundo causado por el ‘sexting’ es que puede suponer el inicio de una situación de acoso y hostigamiento público, en muchos casos acompañada de prácticas de ‘ciberbullying’, de las que se derivan responsabilidades legales. La imagen robada o, por ejemplo, realizada y enviada durante una relación ya rota, puede comenzar a circular entre varias personas e incluso llegar a saltar a la Red. A la vista de ello, la víctima pasa a sentir una gran desprotección y vulneración de su intimidad y privacidad. Si, además, recibe burlas, comentarios ofensivos u otro tipo de agresiones psicológicas, el sufrimiento puede ser insostenible, como ocurrió con Jessica Logan, una joven norteamericana que se suicidó después de que su novio repartiera entre sus amistades unas fotos en las que la joven salía desnuda.
Logan era una chica guapa, popular y buena estudiante. La joven de 18 años se tenía que enfrentar a las mofas de compañeros, amigos y de toda su localidad, ya que las fotos corrieron como un reguero de pólvora.
Las imágenes que envió a su pareja no tuvieron la intimidad que ella requería cuando la relación terminó. Al poco tiempo, los amigos del chico vieron a Jessie en todo su esplendor. El acoso fue tal que la joven acudió incluso a la televisión para denunciar su situación. De poco le sirvió, tan sólo dos meses después de conocer que sus fotos estaban en manos de todos, apareció colgada en su habitación.
El ex novio, quien difundió las imágenes, no tiene ningún tipo de responsabilidad ya que ella era mayor de edad y en la justicia norteamericana no hay nada tipificado sobre este aspecto.
LOM







